Esta mañana me ha despertado un ruido. Era muy temprano, así que he decidido seguir durmiendo un poco más.
He cerrado los ojos y al volverlos a abrir el el mundo de los sueños, tenía a un hombre junto a mí. Aún recuerdo su rostro, recuerdo que por alguna extraña razón sabía que era más joven que yo y también recuerdo que me quería. Recuerdo perfectamente esa sensación tan especial que uno tiene cuando está al lado de quien debe estar, amor en estado puro, intimidad... sí, intimidad.
He sentido sus brazos rodeando mi cuerpo, me ha dicho que no me preocupara y me ha besado. Su beso ha sido húmedo y profundo y mi boca se ha abierto con naturalidad para recibirle. Mientras me besaba, sus manos me acariciaban el pelo que se enredaba entre sus dedos.
Su cuerpo, pegado al mío ardía, el mío, bajo las sábanas, se estremecía. Entonces he sentido en mi sexo el suyo, duro entre sus piernas. Eso me ha hecho sonreír y disfrutar aún más del beso. Ya no era ni más joven ni más viejo, sólo era un hombre y yo una mujer deseando ser suya con cada célula de mi cuerpo.
De repente la escena ha cambiado, yo salía de la ducha envuelta en un albornoz, el mío, de color verde manzana. Recostada en el sofá, el de mi sala de estar, con la piel cálida y aún húmeda, le he visto llegar y abalanzarse sobre mí. Con su cuerpo de nuevo ardiente sobre el mío, he vuelto a excitarme y él ha vuelto a besarme.
Los besos están infravalorados. Un buen beso puede conducirte al mejor de los orgasmos como puede hacerlo un sólo dedo posándose en el momento y lugar adecuados.
¡Y hacía tiempo, tanto tiempo que nadie me besaba como él lo ha hecho!
Sus manos han recorrido mi cuerpo sobre el grueso albornoz que ha cedido dejando entrever mis pechos. Entonces me ha mirado a los ojos, mis pechos y de vuelta mis ojos. No he podido evitar sonreír, coger su cara entre mis manos y acercar su boca a la mía para volverle a besar.
Cuando con suavidad ha desatado el nudo, lo único que separaba nuestros cuerpos, no he sido capaz de detenerle. He escuchado un suave gemido escaparse de entre mis labios, he cerrado los ojos y me he dejado llevar.
Entre suspiros, con la piel ardiendo y envuelta en un sudor frío he abierto los ojos a la cruda realidad. Estaba en la cama, a mi alrededor la oscuridad lo llenaba todo... menos el vacío que ha dejado su presencia en lo más profundo de mi alma.
Vuelve...
22.4.08
Sueño
tags Valentina's story
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3 tazas de té:
Valentina?
Juju, interesante.. xD
Mola el sueño y cómo lo has escrito *_*
un sueño muy bien narrado! X//D
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Me alegro de que ya hayan operado a tu padre y se encuentre mejor ^_^
Me encanta cómo está escrito y lo que expresa! Es genial! *.*
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