10.10.08

El diario

Madame me ha regalado este cuaderno y ha dicho que es mi diario... mi... diario... No dejo de repetir esas palabras, paladeándolas, diciéndolas muy bajito, como un susurro, una canción de cuna.

Yo nunca he tenido nada mío y no sabía qué era un diario así que Madame me lo ha explicado.

Me ha dicho que debo escribir en él lo que siento, lo que pienso o simplemtente las cosas que vivo cada día. También dice que nadie lo leerá, que es mío y sólo mío, una especie de cuaderno secreto.

-Cuando crezcas te ayudará a recordar.- me ha dicho.

Lo malo es que yo no sé si quiero recordar.

Desde que Madame me acogió en su casa todo ha cambiado. Tengo ropa limpia que ponerme, comida en la mesa tres veces al día y lo mejor de todo... aprendo a tocar un poco mejor el violín y he empezado a tocar el piano.

Madame es profesora de música. Da clases particulares en casa de familias adineradas y en el conservatorio a los alumnos que acuden "para labrarse un futuro en la música" (como ella misma dice). Allí es donde me gustaría ir a mí algún día.

Pero, de momento, disfruto del privilegio de sus clases particulares. Es estricta y exigente conmigo, a veces puede llegar a parecer muy dura, pero yo le agradezco con humildad cada una de sus palabras. Gracias a ella, mi vida es mucho mejor, tanto que no sé si lo merezco.

Ahora además en este diario... ¡hay tantas páginas en blanco esperando a que alguien les de la vida!

Madame siempre me dice que no construya castillos en el aire, que soy demasiado soñadora. Que la sensibilidad es buena en un músico, pero también la energía y que de eso estoy falta.

Pero yo no puedo evitar imaginarme con un vestido maravilloso, un peinado elaborado, ¡como los de las grandes damas! Entrando en un salón de baile del brazo de un joven elegante que no puede dejar de mirarme embelesado. Luego toma mi mano enguantada y se inclina para besármela. Yo bajo la mirada y tras una elegante reverencia...¡bailamos y bailamos sin cesar!

Ya oigo a Madame regañándome:

-¡Otra vez con esas historias!

De ahí que me haya regalado este cuaderno. Aquí podré escribir mis sueños, mis fantasías... describir a mi príncipe azul una y mil veces, y hasta garabatear las notas que bailan en mi cabeza componiendo melodías que jamás me llevan a ninguna parte.

Vaya, llaman a la puerta, es hora de ir clase.
Madame también ha contratado un tutor para que me dé clases de inglés, alemán, historia y literatura. Dice que las grandes damas son cultas e instruidas... ¡y yo quiero ser una gran dama!

No sé cómo se despide una misma de sí misma cuando escribe es su diario... ¿au revoir? ¿à bientôt? ¿à tout à l'heure? Creo que con firmar bastará.

Noelle.

2 tazas de té:

Té Rojo dijo...

Para escribir en su diario, lo hace deliciosamente ;) y ya es un buen paso para llegar a ser una gran dama.

Me ha encantado ^^

Misaki dijo...

Seguro que será una gran dama ^__^
Ojalá yo pudiera escribir en un diario de la misma forma que escribe ella. Bueno.. ni que fuese la mitad de bien xD

Vull més i més <3<3
Y graciaaaaaaaaaaas!!!!!!!! ^__^